Fogón Oriental

Sellin: conectar empresas y emprendedores de todo el país

today29/06/2026 9

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En Fogón Oriental conversamos con Mariana Chilibroste, fundadora de Sellin, una empresa uruguaya de triple impacto que conecta a empresas con microproductores y emprendedores de los 19 departamentos.

La propuesta transforma cada compra en una oportunidad de desarrollo, fortaleciendo la producción local, el comercio justo, la inclusión, el empleo y la posibilidad de que muchas familias puedan crecer sin abandonar su territorio.

Detrás de cada producto hay una historia, un oficio, una familia y una comunidad. Por eso, Sellin propone mirar las compras de otra manera: no solo como una transacción, sino como una decisión capaz de generar impacto social, económico y ambiental.

De una idea tecnológica a una red de impacto

Mariana contó que Sellin nació hace más de 10 años, en un momento en que las plataformas tecnológicas comenzaban a cambiar muchas lógicas de trabajo. Venía del mundo empresarial, es psicóloga de profesión y trabajaba en recursos humanos cuando empezó a preguntarse cómo la tecnología podía convertirse en un catalizador de oportunidades.

La idea inicial estaba más vinculada a una fuerza de ventas, de allí el nombre Sellin. Sin embargo, como ocurre con muchos emprendimientos, el contacto con el territorio fue marcando otro camino.

“Empezamos con una idea y después el propio territorio y la propia realidad te va mostrando cuál es el valor”; explicó.

Al salir a recorrer departamentos como Paysandú y Florida, comenzaron a encontrar emprendedores con saberes, productos y oficios que no siempre tenían llegada comercial. Allí apareció una necesidad concreta: conectar esa capacidad productiva con oportunidades reales de compra.

El eslabón entre empresas y productores locales

Sellin se fue consolidando como un puente entre empresas que quieren comprar con impacto y emprendedores que necesitan acceder a mercados más grandes.

Mariana explicó que muchas empresas tienen presupuestos para regalos, canastas o acciones institucionales, y quieren destinarlos a producción local, pero no siempre saben cómo hacerlo. A la vez, para vender en volumen se necesita garantizar tiempos, calidad, logística, capital de trabajo y cumplimiento.

Ese es el lugar que ocupa Sellin: consigue órdenes de compra, articula con productores y emprendedores, organiza la producción y asegura que los productos lleguen en tiempo y forma.

Hoy trabajan con unos 600 emprendimientos de todo Uruguay, en su mayoría liderados por mujeres.

Mujeres, autonomía económica y territorio

Uno de los ejes más fuertes de la charla fue el impacto que genera el emprendimiento en la autonomía económica de las mujeres, especialmente en el interior profundo.

Mariana señaló que muchas veces el emprendimiento nace por necesidad. Cuanto más adentro de los pueblos se llega, menos oportunidades aparecen y más se evidencia la importancia de generar ingresos propios.

“La autonomía económica es la clave para cortar con estas realidades”; sostuvo, al hablar de situaciones donde la falta de ingresos limita la posibilidad de decidir, permanecer o salir de determinados contextos.

En ese sentido, cada compra realizada a través de Sellin puede impactar en una emprendedora, sus hijos, su familia y su comunidad.

Qué significa comprar con impacto

Mariana explicó que comprar con impacto implica elegir productos o servicios que generen un efecto positivo social o ambiental.

La lógica tradicional de consumo suele mirar únicamente el precio. Sin embargo, detrás de un producto barato puede haber costos invisibles: condiciones laborales cuestionables, daño ambiental, transporte excesivo, pérdida de dinero para la economía local o falta de trazabilidad.

Sellin propone preguntarse quién hizo el producto, de dónde viene, qué materiales utiliza, a dónde va el dinero y qué economía se fortalece al comprarlo.

“Cada vez que compramos, queramos verlo o no, estamos impulsando un tipo de economía”; afirmó.

Triple impacto y otra forma de hacer empresa

Durante la entrevista, Mariana explicó el concepto de triple impacto. A diferencia de la economía lineal tradicional, centrada en producir, vender y descartar, el triple impacto busca que las empresas generen valor económico, social y ambiental al mismo tiempo.

Esto implica pensar cómo se usan los recursos, qué consecuencias tiene la producción, cómo se reducen brechas sociales y de qué manera una actividad económica puede regenerar vínculos y territorios.

Para Mariana, emprender con impacto exige hacer foco. No se puede resolver todo al mismo tiempo, pero sí elegir una batalla concreta y trabajarla en profundidad.

En el caso de Sellin, ese foco está puesto en las compras: cómo convertir presupuestos empresariales en oportunidades reales para emprendedores locales.

Una red que articula con instituciones

Sellin trabaja en red con agencias de desarrollo, intendencias, centros PYMES, organizaciones y programas territoriales. Mariana destacó que el proyecto no funciona de forma aislada, sino como parte de un ecosistema que busca fortalecer a emprendedores y pequeñas empresas.

La Agencia Nacional de Desarrollo fue clave en los comienzos, a través del apoyo inicial con capital semilla. Con el tiempo, se fueron sumando distintas instituciones y programas de desarrollo territorial.

Mariana remarcó que las capacitaciones y el acompañamiento son importantes, pero que si un emprendimiento no accede a mercado, ese esfuerzo no se sostiene.

“Si un emprendimiento no tiene mercado y no accede a oportunidades para vivir de lo que hace, todo el resto de esfuerzos se cae”; señaló.

Decir que no, pero con herramientas

No todos los emprendimientos están listos para vender en volumen o integrarse a una cadena comercial. Mariana explicó que cuando un producto todavía no está preparado, es importante decirlo con claridad, pero también ofrecer herramientas.

Eso puede implicar revisar costos, capacidad productiva, presentación, tiempos, calidad o condiciones de entrega. La idea no es cerrar la puerta, sino mostrar qué pasos debe dar ese emprendimiento para poder acceder a mercados más exigentes.

También señaló que muchas veces los emprendedores no visualizan sus costos de comercialización: redes sociales, diseño, atención, logística, venta y seguimiento. Para Sellin, hacer negocios de manera justa implica que todos sepan cuánto ganan y qué costos existen.

Historias que muestran el impacto

Entre las historias que más la marcaron, Mariana mencionó a Ale Aielo, de Young, Río Negro. Llegó a Sellin con un oficio y un saber hacer, más que con un producto específico.

A partir de compras empresariales y trabajo sostenido, aquel taller creció hasta generar trabajo para más de 11 emprendedoras costureras de Young.

Para Mariana, allí se ve con claridad el tejido regenerativo social y económico: una compra que no termina en un objeto, sino que derrama en empleo, autoestima, comunidad y desarrollo local.

Mariana Chilibroste visitó Fogón Oriental y presentó alguno de los casi 600 productos emprendedores que cuenta Sellin.
Mariana Chilibroste visitó Fogón Oriental y presentó alguno de los casi 600 productos emprendedores que cuenta Sellin.

Un país en una canasta

Una de las campañas más simbólicas de Sellin es Un país en una canasta, que nació a partir del pedido de una empresa con sucursales en todo Uruguay. La idea fue armar una canasta con productos de los 19 departamentos.

Esa propuesta se transformó en una forma concreta de mostrar que Uruguay se construye con todos sus territorios. “Si alguno de esos lugares no está, no es un país”; expresó Mariana.

Hoy las empresas pueden elegir canastas, regalos de fin de año, presentes corporativos o productos especiales con impacto, integrando alimentos, textiles, chocolates, aceites, alfajores, salsas, objetos de diseño y otros productos con identidad territorial.

Productos con historia y valor diferencial

Durante la entrevista, Mariana mostró algunos productos que forman parte de la red de Sellin. Cada uno refleja una historia diferente: chocolates de Rivera, salsas picantes, aceite de oliva, productos del interior, creaciones vinculadas a frutos autóctonos y propuestas que cruzan tradición, diseño e innovación.

También destacó la importancia del valor diferencial: aquello que no necesariamente es innovación tecnológica, pero sí aporta algo distinto al mercado, a partir del territorio, la historia, los ingredientes o la forma de producir.

Sellin demuestra que una compra puede ser mucho más que una compra. Puede convertirse en una forma de fortalecer comunidades, generar empleo, apoyar a emprendedores, sostener oficios y elegir que el dinero circule en Uruguay.

Desde esa mirada, Mariana Chilibroste invitó a empresas y consumidores a pensar dónde queda el valor de cada decisión. Porque detrás de cada producto local hay una oportunidad para construir una economía más justa, más cercana y más humana.

Escuchá la entrevista completa en el Canal de Spotify de Radio Oriental Agropecuaria 770 AM:

Escrito por equipodecantoyfogon

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