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La ciencia aplicada al territorio volvió a dar una señal de innovación desde el interior del país. En Fogón Oriental, la investigadora Karen Keel, docente y científica de la UTEC en La Paz (Colonia), compartió un hallazgo que abre nuevas posibilidades para la industria láctea: el descubrimiento accidental de propiedades adhesivas en el suero del queso.
Keel, hija de queseros artesanales y formada en Bioquímica, explicó que su tesis doctoral buscaba inicialmente estudiar propiedades tecnológicas del glicomacropéptido (GMP), un componente presente en el suero.
El objetivo era analizar su comportamiento en alimentos —espumas, emulsiones o aplicaciones como helados y bebidas—, pero durante los ensayos aparecieron soluciones con alta viscosidad y comportamiento similar a geles.
Ese fenómeno llevó a una nueva pregunta científica: ¿podría ese material funcionar como adhesivo?
“No era el objetivo inicial, pero en el camino vimos que podía tener propiedades adhesivas y decidimos investigarlo”, explicó.
El suero del queso suele considerarse un desecho industrial que genera desafíos ambientales. Sin embargo, la investigación demuestra que contiene biomoléculas valiosas capaces de transformarse en nuevos productos.
Este enfoque se alinea con la economía circular: convertir residuos de la industria láctea en insumos tecnológicos.
El proyecto comenzó en 2022 y, entre 2024 y 2025, se realizaron pruebas específicas de adhesividad en distintas superficies.
Los ensayos mostraron resultados significativos:
En papel y cartón, el material generó una unión tan fuerte que el soporte se rompía antes de despegarse.
En tela, la adhesividad fue superior a siliconas comerciales.
En madera blanda (pino), el comportamiento fue similar a colas vinílicas utilizadas en carpintería.
En madera dura, la adhesión fue menor, probablemente por menor porosidad.
Para pruebas más exigentes, el equipo trabajó con el INTI de Argentina, equivalente al LATU en Uruguay, evidenciando colaboración regional en investigación aplicada.
Para Keel, el proyecto también representa la posibilidad de unir ciencia, identidad y origen familiar.
La investigadora destacó el papel de la UTEC en descentralizar la formación universitaria y generar profesionales vinculados a la realidad productiva.
Hoy, más de 30 egresados de la Licenciatura en Ciencia y Tecnología de Lácteos trabajan en el sector, confirmando la demanda y el impacto territorial de la formación.
Keel subrayó que hoy es posible hacer ciencia desde el interior y que los equipos de investigación cuentan con fuerte presencia femenina.
La cercanía entre estudio, trabajo y familia, señaló, también mejora la calidad de vida y el rendimiento académico.
Su mensaje fue claro: la ciencia es un camino posible y necesario para transformar las cadenas productivas del país.
El hallazgo aún requiere nuevas pruebas, pero abre una línea prometedora para desarrollar adhesivos de base biológica, sostenibles y vinculados a la industria láctea.
La investigación demuestra que el conocimiento científico aplicado al territorio puede generar innovación, valor agregado y nuevas oportunidades para el sector productivo.
En definitiva, una historia donde la tradición quesera, la formación científica y la investigación pública se encuentran para imaginar soluciones que nacen desde lo local y proyectan impacto global. El trabajo de Karen Keel refleja ese puente entre ciencia y producción que define el espíritu del interior: transformar lo cotidiano en conocimiento y el conocimiento en futuro.
Escucha la entrevista completa en el Canal de Spotify de Radio Oriental Agropecuaria 770 AM:
Escrito por equipodecantoyfogon
ciencia Colonia Nueva Helvecia UTEC