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En Fogón Oriental (lunes a viernes de 13:30 a 17 hs. por Radio Oriental Agropecuaria 770 AM), Juan Antonio Castro y Valentina Torrado dialogaron con Denis Silvera, integrante del Consejo Directivo de FEDESA, la federación que nuclea a las escuelas de samba de Artigas y coorganiza el carnaval junto a la Intendencia.
Desde el norte del país, con más de 40 grados a la sombra y un clima de euforia en las calles, Silvera definió la fiesta con una frase que resume el espíritu artiguense: “No es el Carnaval de Artigas, es Artigas Carnaval”. Porque, según explicó, la ciudad entera se transforma desde fines de diciembre y vive semanas de ensayos, eventos y previas barriales antes de los desfiles oficiales.
Este año participarán nueve escuelas de samba: cinco en el Grupo Especial —las más grandes, con entre 900 y 1.100 integrantes— y cuatro en el Grupo Oro, con entre 300 y 500 componentes. En total, más de 6.500 personas desfilarán con fantasías inéditas, 20 a 21 carros alegóricos que, colocados en fila, ocuparían hasta ocho cuadras.
Una de las novedades de esta edición es el sistema de ascensos y descensos: la escuela campeona del Grupo Oro subirá al Especial, mientras que la de menor puntaje del Especial bajará de categoría. Una dinámica que busca mantener competitividad y calidad artística.
Cada escuela tiene su identidad propia. Académicos es la decana, con más de 40 años de historia; Rampla es la más laureada, con 21 títulos oficiales; Imperio de la Zuy concentra gran parte del territorio barrial; y Emperadores del Sur se caracteriza por una fuerte impronta profesional. Sin embargo, Silvera subrayó que cada año es distinto y que todas compiten en igualdad de condiciones.
El carnaval artiguense tiene un rasgo distintivo: su fuerte vínculo con Brasil. Silvera lo definió como “la ejecución viva del Mercosur”, donde el intercambio cultural y humano fluye naturalmente entre ambas márgenes de la frontera. Artigas y la ciudad brasileña vecina laten como un solo corazón en febrero.
Además, destacó el carácter familiar y seguro del evento: noches de cinco o seis horas de espectáculo sin incidentes, con un entorno controlado y pensado para el disfrute de todas las edades.
Desde noviembre, baterías, cuerpos de baile y comisiones de frente ensayan intensamente. En la semana previa al desfile se realizan ensayos técnicos en la avenida principal, con sonido profesional y acceso libre al público, generando un “pre-carnaval” gratuito que ya muestra el nivel del espectáculo.
El crecimiento turístico es otro punto fuerte. Cada año aumentan las excursiones desde Montevideo y otros puntos del país, con apoyo de empresas de transporte y opciones de alojamiento en Artigas, Rivera o incluso en las termas. También existe la posibilidad de que visitantes participen desfilando en las “alas” de las escuelas, integrándose a grupos de 30 o 40 personas junto a integrantes del barrio.
Consultado sobre el proyecto de un sambódromo propio, Silvera reconoció que es un sueño compartido. La infraestructura permitiría mayor altura en los carros alegóricos y un crecimiento visual del espectáculo. Sin embargo, su concreción depende de alineamientos políticos y apoyos públicos y privados.
Más allá de los desafíos, el mensaje fue claro: el carnaval de Artigas no es solo un desfile, sino un motor cultural, social y económico que moviliza a toda la ciudad.
Y como invitación final, Denis Silvera lo resumió con simpleza: “Alguna vez en la vida hay que vivir esta experiencia”.
Escrito por equipodecantoyfogon
today02/06/2026 21 2